Por qué no deberias usar la WiFi de tu Airbnb

Para aquellos que viajan con frecuencia, Airbnb es una web fantástica para reservar alojamiento. No sólo consigues precios decentes (más baratos que un hotel), sino que también tienes más posibilidades de experimentar la cultura y relacionarte con la gente local. Uno de los servicios esenciales de prácticamente cualquier Airbnb hoy en día es la WiFi. A los pocos minutos de llegar, los huéspedes ya introducen la contraseña de la WiFi, y aunque ello no tiene nada de malo, usar esa WiFi podría ser peligroso.

Tanto si eres un visitante como el anfitrión, tu información y tus cuentes pueden hackearse fácilmente. A continuación te mostramos cómo protegerte cuando estés de viaje o cuando alojes a otras personas.

La seguridad de la WiFi es un asunto muy serio

¿Alguna vez te preguntaste con quién compartías tu conexión WiFi cuando estabas de vacaciones? No estamos diciendo que los anfitriones de Airbnb sean una comunidad de hackers, pero las contraseñas WiFi de este tipo de alojamientos suelen pasar por una gran cantidad de personas y no suelen cambiarse con frecuencia.

Podrías estar conectado a una red hackeada de un antiguo visitante, o el dueño podría estar compartiendo su red, reduciendo aún más la seguridad de la WiFi.

Dado que muchos anfitriones a menudo comparten la misma conexión WiFi con sus huéspedes, también se están exponiendo a riesgos. (Aquí tienes 10 razones más por las que deberías dejar de usar WiFi pública).

Hackear la red de un Airbnb es muy sencillo

Aunque la mayoría de redes WiFi están cifradas, siguen siendo muy fáciles de hackear.

Todos los rúters caseros pueden controlarse a través de un navegador, y cualquiera con unos pocos conocimientos técnicos puede encontrar la dirección IP asignada rápidamente. Si introduces la dirección IP del rúter en la barra de dirección de un navegador, rápidamente encontrarás los datos de inicio de sesión y tomarás el control del rúter y de la red.

Eso no es todo. Una vez accedes al rúter, también puedes acceder a y cambiar la puerta de acceso. Por ejemplo, podrías configurar una Raspberry Pi de modo que todo el tráfico de la red se redirija a través de tu dispositivo.

Si tienes tu propio servidor DNS en este dispositivo, puedes crear páginas de aspecto muy similar a Gmail o Facebook. Una vez hecho esto, es muy fácil convencer a quienquiera que use la red de que introduzca sus datos de inicio de sesión. Nunca notarán la diferencia y tú tendrías ahora toda la información necesaria para robar su identidad.

Aunque esta es una situación hipotética algo exagerada, puede ocurrir. Para cualquier visitante de Airbnb es muy fácil esconder un dispositivo que continúe recopilando contraseñas y datos de inicio de sesión hasta que se descubra el dispositivo o se cambie la contraseña de la WiFi.

Compartir una red implica también compartir otras cosas

Incluso sin sufrir hacking, cualquiera conectado a tu misma red puede ver las cosas que has compartido, como fotos de vacaciones, hojas de contabilidad, documentos, PDFs, música o vídeos.

Aunque es práctico (y no suele ser un problema) compartir tu agenda con todos los de tu red – especialmente si eres un anfitrión y se trata de la red de tu casa – un huésped de Airbnb que se conecte a esa red también podrá verla.

Si no puedes poner en funcionamiento una red independiente para tus visitantes, asegúrate de que no tienes ninguna información que no quieras que vean.

Protección VPN para viajeros

Si viajas usando Airbnb a menudo y usas redes abiertas o conexiones WiFi, necesitas una VPN (red privada virtual). Una VPN cifra tus datos y proporciona un nivel de seguridad que te protege del resto de personas de la misma red. Es prácticamente imposible hackear una VPN, y se trata de algo necesario si quieres proteger tus datos e información online.

Muchas VPNs te permiten usar más de un dispositivo al mismo tiempo, por lo que no tienes que preocuparte si viajas con teléfono y con ordenador. Tampoco si estás en casa y necesitas que varias personas usen la misma VPN a la vez.

Las VPNs incluyen algunas características de seguridad excelentes, como la desconexión automática, la cual desconecta inmediatamente tu dispositivo si la conexión se interrumpe por cualquier motivo. Las VPNs tienen otras características geniales, como el permitirte acceder a contenido geográficamente bloqueado, permitir conexión de varios dispositivos simultáneamente, o disponer de ubicaciones de servidor por todo el mundo.

No todas las VPNs incluyen estas prestaciones (y algunas incluso acceden a tus datos), por lo que lo mejor es usar una de las VPNs que recomendamos. Las mejores VPNs según nosotros incluyen características de seguridad de primera línea y tienen servidores por todo el mundo, por lo que te conectas a todo lugar donde te lleven tus viajes.

Protegiéndote como anfitrión de Airbnb

Como anfitrión de Airbnb también es importante proteger tus datos online. Aunque Airbnb tiene un proceso de selección, como explicamos anteriormente es muy fácil hackear tu red y continuar accediendo a ella mucho después de haber dejado el lugar.

La mejor manera de protegerte es tener una red WiFi independiente para tus huéspedes y cambiar la contraseña con frecuencia.

Si compartes tu red WiFi con huéspedes, una VPN es una buena e imprescindible inversión. No sólo te dará acceso a todo el contenido de Netflix (¡¡punto!!) sino que también cifrará tus datos, protegiéndote de cualquier huésped dudoso que puedas tener.

Aunque no siempre puedes saber quién va a alojarse en tu Airbnb, puedes asegurar que tus datos e información están a salvo con una VPN.

 

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